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Las lecciones gerenciales de Mafalda

Durante el transcurso de la historia vas a encontrar grandes momentos de inspiración que te pueden servir para mejorar la gestión empresarial de tu empresa, y no siempre en los libros de texto que te han acompañado en tu formación.

Desde Argentina llegó una niña con mucha sabiduría sobre gestión empresarial de la que puedes aprender lo que no se debe hacer a la hora de administrar tu organización. Hablamos de las historias y los personajes creados por Joaquín Salvador Lavado Tejón, mejor conocido como Quino, durante una década: Mafalda

Sus tiras cómicas, creadas gracias al talentoso Quino, han trascendido las fronteras del idioma, de la cultura argentina, de las disciplinas y hasta del tiempo, pues aunque fueron creadas entre 1964 y 1973, siguen siendo tan actuales como la primera vez que se imprimieron en publicaciones como Primera Plana, el diario El Mundo y Siete Días Ilustrados.

Además de ser un genial retrato de la clase media argentina (y, dicho sea de paso, de cualquier país latinoamericano y más allá), también es un reflejo de agilidad mental, adaptación a las circunstancias, ingenio, resiliencia y trabajo en equipo. Por eso hemos hecho una pequeña compilación de las mejores lecciones sobre gestión empresarial que podrás encontrar en Mafalda, que hablan sobre la vida de esta niña, su familia y sus amigos, no sin antes conocer un poco acerca de la gestión empresarial en general.

Si te basas en las críticas hacia el mundo que dibujó Quino en Mafalda, podrás decir que, a través de los diálogos que el personaje sostiene con la gente que la rodea, es fácil entender -no sin reírte a carcajadas- que la clave para hacer de una vida exitosa es el equilibrio, la confianza y la comunicación efectiva. 

Y si a eso le sumas el trabajo en equipo, la adaptación y el estar cuestionando todo lo establecido en busca de innovación, se producirá un proceso empresarial exitoso soportado en pilares como: planificarorganizardirigir y controlar.

8 lecciones que podemos aprender de Mafalda en la gestión empresarial

Para que renueves tu visión acerca de la gestión empresarial, verás estas enseñanzas que nos da Mafalda para los negocios.

(Todas las imágenes pertenecen a su creador).

1. Ten objetivos claros

Quizá el establecimiento de objetivos sea la parte más importante de la planificación porque permiten asentar los criterios de la productividad, tanto de forma personal como a nivel empresarial. 

Los criterios para establecer los objetivos delimitan un plan de acción, en un tiempo específico y de un modo cuantificable. Con base en estos criterios la mayor parte de los seres humanos construimos un orden de pasos que llevan a la ejecución de un sueño. Y el mejor ejemplo de este proceso es uno de los amigos de Mafalda: Manolito, quien tiene como meta de vida convertirse en un magnate de supermercados en toda la Argentina, y no tiene empacho en compartir sus planes cada vez que tiene oportunidad.

Meta en la gestión empresarial, según Mafalda

Una de las cosas que también podemos rescatar de esta viñeta en particular es que el objetivo de vida de Manolito calza con la definición de un objetivo SMART, es decir, que es específico, medible, alcanzable, relevante y temporizado. Así, podemos delimitar cada una de ellas:

  • S – Epecifíco: tener una cadena de supermercados de locales enormes, ventanales y mucho lujo con un cartelón.
  • M – Medible: bien dicen que «lo que no se mide, no se mejora», así que se puede medir desde el tipo de productos que quiere vender en los diferentes supermercados hasta la cantidad de los mismos en todo un territorio dado. 
  • A – Alcanzable: aquí se enumeran las habilidades y recursos que necesitamos para conseguir lo que nos proponemos. En diferentes viñetas Manolito desarrolla tanto su habilidad para la administración y la contabilidad como los diferentes recursos que necesitará para ser el empresario que sueña.
  • R – Relevante: en este apartado, George Doran indica que este objetivo debe ser congruente con una visión de conjunto de lo que quieres lograr. 
  • T – Temporizado: aquí se establece el tiempo de consecución del objetivo, en este caso «cuando sea grande». En palabras de adulto «cuando tenga 21, 30, 50 años voy a tener tantos supermercados en toda la Argentina».

Con estos parámetros en nuestra mente, la siguiente lección que nos enseña Mafalda se vuelve elemental.

2. Establece prioridades

Existen muchas formas para marcar prioridades en diferentes aspectos de la vida: en lo profesional, en la vida escolar e incluso en la parte personal. Las prioridades vienen dadas por los objetivos que trazaste en el apartado anterior.

Por lo general, se suele seguir el orden de métricas que Stephen Covey dice: importante/no importante y urgente/no urgente. Y así, se crea una matriz de tareas que se resolverá conforme a la situación. Se conoce como Matriz Eisenhower, porque ese presidente estadounidense la implementó durante su vida.

Matriz Eisenhower para la gestión empresarial

Lo curioso de este esquema es que funciona con empresas ya establecidas. Para los emprendedores, hacer listas no necesariamente funciona. 

Uno de los consejos que da Jake Gibbs es que a la hora de priorizar, pongas lo más difícil primero como estrategia para evitar la procrastinación y llegar con seguridad a ese objetivo que trazaste. 

En la siguiente viñeta, Quino nos recuerda la eficacia de las métricas que propone Covey: 

Hacer diferencia entre lo urgente y lo importante en la gestión empresarial, según MafaldImagen vía Stryptor

3. Crea (y mantén) relaciones significativas en el mundo

¿Es posible esto? De acuerdo al psicólogo Greg McKeown sí. Y más si has conocido a una persona que te enseñó todo lo que sabes y le estás agradecida por eso. McKeown insiste en que hay que mantener el equilibrio entre lo que dices y lo que te dicen, porque existe la posibilidad de ser amable sin caer en el exceso o de ser extremadamente frío y distante, cosas que no son ideales dentro de un equipo de trabajo. 

En un mundo donde pasamos alrededor de 45 horas con cierta cantidad de personas, el saber cómo construir relaciones saludables mejora el ambiente de trabajo, de acuerdo con el estudio realizado por The Conference Board. Así podemos poner en práctica las enseñanzas de McKeown a la hora de desarrollar relaciones maduras y significativas. Para esto debemos crear dos filtros:

  • Protegerse de los demás. En más de una ocasión colaborarás con personas que te compartirán su retroalimentación de una forma demasiado franca, con comentarios como: «¡Me parece que no eres ideal para este puesto!» o «Bueno, ¡eso fue una tontería!». Tu respuesta inicial podrá ser escuchar sin decir nada, como si todo lo que dicen fuera verdad. Si ya te ha pasado, vas a reconocerte: por fuera, estás a la defensiva; pero por dentro, habrá heridas emocionales. ¿La solución? Necesitas aprender a filtrar la retroalimentación.
  • Proteger a los demás de ti mismo. Y puede suceder la otra cara de la moneda. Trabajarás con alguien a la que le tendrás mucha confianza, con quien sentirás la libertad de hablar sin filtros. Hasta que un día te digan: «Valoro lo que dices, pero a veces siento como si me abofetearas cuando hablamos». Es decir, no harás un trabajo suficientemente bueno en lo que respecta a proteger a tu colega de ti mismo. Necesitarás elevar el filtro de lo que compartes y cómo lo compartes.

Justo de eso se trata gran parte de las historias de Mafalda, en donde los personajes, a pesar de sus claras diferencias, logran tener una amistad que soporta los momentos incómodos porque han aprendido a ser francos, pero también empáticos.

Un ejemplo de cómo Mafalda mantiene una relación con el mundo para la gestión empresarial

4. Recuerda que la comunicación efectiva lo es todo

Sin entendimiento mutuo no hay comunicación real. Este punto va estrechamente relacionado con el anterior, a la hora de establecer lazos con las personas que conforman tu equipo de trabajo. A nadie le gusta un jefe que solo se la pase hablando y no se interese por los sentimientos de las personas a su alrededor y eso se ve reflejado en la siguiente viñeta.

La comunicación en la gestión empresarial, según Mafalda

Para evitar malos entendidos que pueden afectar la productividad puedes utilizar diferentes herramientas que permiten dar mensajes certeros y significativos a cada una de las partes que intervienen en el desarrollo de la actividad de tu empresa, siempre y cuando sea necesario. Si logras identificar los momentos en que es prioritario hacer ciertas aclaraciones a tu mensajes y cómo, estás poniendo en práctica la comunicación efectiva (para que no cometas lo que Susanita):

Cuándo es necesario aclarar un mensaje en la gestión empresarial, según Mafalda

Es decir: poder mantener una relación abierta, sin prejuicios y, sobre todas las cosas, con la confianza y el respeto que todas las personas requieren.

5. Sé coherente

Esta es quizá una de las características más importantes a la hora de liderar un equipo de trabajo. Cuando la persona que está a cargo demuestra que lo que exige a los demás es también lo que cumple por su parte, su equipo sabe que puede aprender mucho.

En muchas ocasiones, se piensa que quien está al frente de la gestión empresarial es todopoderoso y nunca se equivoca. Lo cierto es que esta imagen es una idealización que no se sostiene, que con el paso del tiempo demuestra que es más dañina para todos. ¿Te puedes equivocar? ¡Claro! Es parte de todo aprendizaje, en cualquier etapa de tu carrera, en todos los ámbitos de tu vida. Lo importante es que lo reconozcas y que no temas ocultar estos momentos de vulnerabilidad.

Recuerda que todo lo que le exiges a tu equipo debes exigírtelo a ti, y todo lo que celebras de los demás, también date la oportunidad de celebrarlo tú mismo. Mafalda lo representa en muchas de sus tiras, pero quizá esta sea la más clara, en la que no tiene problemas en contradecir a quien quiere ponerle palabras en la boca muy alejadas de su manera de ver el mundo:

Cómo ser coherente en la gestión empresarial, según Mafalda

6.  Controla los procesos

Aunque tengas un equipo para cada etapa de tus procesos, es importante que te involucres. Al fin y al cabo, eres quien está al frente, y por tanto debes conocer quiénes hacen cada parte, los objetivos que se esperan alcanzar y cómo lo van a lograr.

Por eso te recomendamos que cuentes con una herramienta que te ayude a darle seguimiento a tu trabajo, que también pueda estar al alcance de tu equipo para que todos conozcan el avance de las tareas y los responsables de las mismas. Es parte de una buena comunicación, aunque se suma la gestión efectiva del tiempo y de los recursos.

Esto evitará que surjan malos entendidos, pero sobre todo: que los procesos no se vean interrumpidos por cuestiones que pueden evitarse gracias a una organización eficiente. Un aspecto que le costaba mucho a Felipe, amigo de Mafalda, en su vida cotidiana:

Control de procesos en la gestión empresarial, según Mafalda

7. Encuentra el equilibrio perfecto entre el trabajo y tu vida personal

Una vida equilibrada es importante; saber llevarla, aún más.

Un director de empresa que trabaja todos los días hasta las once de la noche y al día siguiente ya está en su escritorio desde las seis de la mañana, puede mostrar cierto compromiso a los demás empleados. Pero también es el camino más corto hacia la fatiga laboral, con serias repercusiones en la salud física, mental e incluso en la situación familiar.

Cuando un aspecto de tu vida no funciona, se nota en lo demás y pierdes en todo. Busca la forma en que tus responsabilidades laborales te den tiempo para disfrutar tu familia, tus hobbies, deportes y actividades que complementan tu rutina y te dan felicidad.

Mafalda sabe bien la importancia de este balance:

La importancia del equilibrio profesional y personal en la gestión empresarial, según Mafalda

Lo mismo sucede con tu equipo, así que dales espacio para que se olviden de las responsabilidades de la empresa. Ten en cuenta que 64% de los empleados en México considera que el estrés laboral es un problema generalizado. 30% de los trabajadores en Argentina opinan que cada vez les es más difícil ir a trabajar. Y el síndrome de burnout está relacionado con bajos niveles de productividad y retención de talento.

8. Sé la excepción, no la regla

Una de las grandes aportaciones de Seth Godin al mundo empresarial es el concepto de «vaca púrpura»: lo fundamental es diferenciarse.

Mafalda, como personaje, era un ejemplo de esto porque se cuestionaba lo que veía a su alrededor y se daba por sentado. Por ejemplo: la aspiración de casarse y tener hijos de su amiga Susanita, el espíritu capitalista de Manolito, el miedo de Felipe hacia el futuro incierto, la ocasional pasividad de Miguelito. Era apenas una niña, sin embargo tenía grandes planes: cambiar el mundo, y sabía perfectamente por qué era tan importante.

Ser la excepción en la gestión empresarial, según Mafalda

¿Qué más has aprendido de la niña argentina?

David Torres

Imágenes vía Stryptor

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