Cada final de año preparamos una lista de propósitos, de metas que esperamos cumplir. Lista que luego se queda en solo aspiraciones. Mucha actividad, compromisos y una agenda apretada en enero pueden hacernos desviar de nuestra intención. ¿Cómo evitarlo?

Sin duda, hay que sacar tiempo para detenernos y evaluar nuestros progresos, cómo ha sido el año vivido y lo mejor, pensar en el futuro. Este es el momento ideal para reflexionar en los cambios que queremos o necesitamos hacer en algún aspecto de nuestra vida y comprometernos a lograrlo a lo largo del tiempo venidero.

¿Qué es una resolución?

Es básicamente una tarea o una meta que te propones a alcanzar en un determinado tiempo.  Marca el comienzo de un nuevo ciclo que nos brinda la oportunidad para empezar de cero y poner en marcha los cambios que haremos en la vida.

Bajar de peso, hacer ejercicios, dejar de fumar, tomar menos, salir de deudas, empezar a ahorrar, buscar un nuevo trabajo.. son las resoluciones más comunes para arrancar después del Día de los Reyes Magos.

Y lo común es que al llegar Febrero, seguro hasta habrás olvidado dónde guardaste la lista de resoluciones. La realidad es que seguirás comiendo, bebiendo, fumando y endeudándote,  como siempre.

No se trata de un listado de metas que se cumplan solas, automáticamente. Hay que tomarse el tiempo y aceptar el desafío de determinar qué queremos lograr exactamente. Así que con tiempo dedícate a crear tus resoluciones y a planificar tus acciones en base a estas resoluciones.

Consejos para cumplir tus resoluciones

Haz un presupuesto: No suena divertido, pero es importante saber a dónde se te está yendo el dinero cada mes, qué gastos tienes de más y dónde puedes ahorrar para empezar a invertir y crear riqueza.

Cancela tus deudas: El mejor retorno para tu dinero viene de pagar lo que debes, pues no hay inversión que genere el interés de –por ejemplo- una tarjeta de crédito. Sumado a esto, la sensación de tranquilidad de saber que no le debes  nada a nadie, no tiene precio.

Prepárate: No importa la edad, inicia un plan de ahorro y cúmplelo. No esperes a la edad de retiro. Será demasiado tarde.

Interésate: ¿Sabes si tus padres están preparados para jubilarse y de qué piensan vivir? No dejes el tema, seguro cuentan contigo y tú ni has resuelto tu vida. Te será más difícil luego.

Continúa aprendiendo: Sigue estudiando. Inicia el año inscribiéndote en algún curso, taller o el máster que tanto has deseado. La educación es siempre la mejor inversión a futuro.

Hazlo ahora: No esperes al año nuevo para empezar a planear. Saca papel y lápiz y escribe tu plan desde antes, para que puedas comenzar el 1° de enero con la mejor disposición. Asegúrate que sea por ESCRITO, así te será más difícil de olvidar.

Ve por pasos: Recuerda que debes ir de un paso a la vez. Así comprobarás tus progresos y podrás hacer los cambios que te sean necesarios. Si vas a hacer dieta, empieza suave, rebajando paulatinamente, asesorándote con un especialista. Es mejor así a perder muchos kilos repentinos que luego recuperarás. Se trata de instaurar un nuevo modelo de vida.

Aprende del pasado: Evita cometer los mismos errores: ¿Qué te ha fallado en los años anteriores que no te ha permitido conseguir tus metas?

Sé positivo: una actitud positiva acerca de tu resolución es un gran motivador.

Claridad: mientras más detalles tus metas mejor. ¿Qué quieres? ¿Por qué lo quieres? Escríbelo, píntalo, dibújalo, diséñalo. Se vale hacer un mapa. Utiliza una cartulina o un lienzo y plasma allí lo que quieres del 2020, añádele fotos o dibujos. Colócalo cerca, donde lo veas a menudo. Así te recordarás y estarás ejecutando las acciones necesarias para lograrlo.

Evelyn Navas Abdulkadir