Si es de los que dice que estamos invadidos por productos chinos es posible que esto no sea una regla en el futuro, ya que muchas empresas están dejando atrás el “Made in China”.

La presencia constante de productos o componentes fabricados en China se volvió común en las últimas décadas, de esta manera, y hemos visto como algunos de sus productos más emblemáticos son copiados y vendidos a precios menores.

Esta estrategia mundial, ha ayudado a convertir a ese país en una potencia económica mundial, pero también se ha convertido en un objetivo a vencer por otras potencias. Es por eso que pronto podría empezar a disminuir se presencia en los productos que nos rodean.

Caso iPhone

Hay economías que se han aferrado a la fabricación de ciertos productos tecnológicos y han quitado un gran mercado a China. Es el caso de India y Vietnam, quienes han adquirido la producción de algunos modelos de Apple para ser fabricados en sus países.

Por su parte, Samsung cerró su fábrica en Huizhou y así terminó con uno de los acuerdos que había tenido por muchos años con el gigante asiático. Eso no es todo, una de sus más grandes fábricas en el mundo se ubicará en Nueva Delhi, India.

Latinoamérica

Los lugares con más puntos de fabricación a nivel mundial, están en el sudeste asiático, pero empresas como Foxcomm y Pegatron están empezando a migrar de manera veloz hacia otras partes del mundo, principalmente Latinoamérica, y en este caso, el país de Centroamérica que suena con más fuerza para este tipo de negocios es México.

No solo es una estrategia económica, sino también logística, pues de esta manera se agilizaría la distribución de mercancías en el continente.

China dejó de ser rentable

Fabricar productos en China solía ser un gran negocio si se quería tener un ahorro significativo, pero ha dejado de serlo. Esto se debe a que el país pasó del “Fabricado en China” a “Desarrollado en China”, un nuevo rumbo económico que, sumado a que la mano de obra ha dejado de ser barata, ha disminuido su producción.

Aunque China se sigue perfilando para ser la potencia mundial número uno, conflictos como la guerra comercial con Estados Unidos y la propia competencia, han puesto en duda el futuro del omnipresente del “Made in China”.

ComputerHoy